24/02/2012 fotografía
Reflexiones sobre la fotografía analógica y digital (I): Calidad
Mucho se ha escrito sobre la controversia entre fotografía analógica y digital. Basta con hacer una búsqueda en google para encontrar estudios muy sesudos llenos de gráficos y debates acalorados que suelen acabar en insultos. Cada vez que me encuentro algún artículo lo suelo leer con curiosidad aunque no esté de acuerdo. Las discusiones me interesan menos. En general no me gusta esa visión excluyente en la que tienes que decantarte por un bando.
Durante el año pasado he vuelto a la fotografía analógica, o medio analógica, ya que no puedo disponer de un laboratorio casero y después del revelado el proceso es digital. En este cambio he encontrado un revulsivo que me está haciendo disfrutar de nuevo de esta afición. Es por eso que me gustaría dar mi opinión, desde el punto de vista de un apasionado de la fotografía, sin entrar en muchos detalles técnicos y basada en mi experiencia en los últimos meses. Como no quiero aburriros he decidido dividirlo por temas, el primero la calidad.
Contando píxeles
Dejando a un lado por el momento el hecho de que una buena fotografía no sólo se basa en la técnica, la mayoría de las discusiones se centran en la calidad del respaldo en el que se toma la foto. Se compara la fotografía digital con una versión digitalizada de la fotografía analógica. Es verdad que, hoy por hoy, disponer de un buen laboratorio analógico para hacer ampliaciones no está al alcance de muchos pero si se quiere ser justos al comparar la máxima calidad que puede conseguirse con ambos tipos de fotografía, debería hacerse sobre el papel, comparando el resultado final. Aun así, la fotografía analógica no sale mal parada.
Casi siempre se confunde mayor resolución con mayor calidad. Del boom de la fotografía digital hemos heredado la idea simplista, a modo de coletilla de vendedor de media-markt, de que cuantos más megapíxeles mejor sin considerar más factores como calidad del color o latitud de exposición. Incluso valorando exclusivamente la nitidez de una fotografía, la resolución no es un indicador absoluto. Sobran ejemplos de cámaras de gama baja de más de 12mp con una nitidez horrible.
En los test que se pueden leer en Internet le dan una resolución aproximada de 6 a 20 mp a un fotograma de 35mm. La verdad es que me importan poco las cifras. Me parece un poco absurdo ir mirando con lupa recortes al 100% de cuantas comparativas hay en Internet. Con un escáner decente como el epson V700 obtengo unos resultados comparables en nitidez a los de una digital de gama media, como la Nikon D90. No voy a hacer murales para mirarlos a dos palmos y me importa poco esta competición, pero lo que si he encontrado en la fotografía analógica es una textura que todavía no tiene el digital. El grano fotográfico le da un carácter a la fotografía mucho más natural. Es interesante la opinión (en el mínuto 27) de Alberto Yagüe, retocador profesional, en una conferencia sobre retoque de fotografía publicitaria acerca de si prefería para trabajar la fotografía digital o analógica.
Cuestión de formato
Una de las obsesiones recurrentes del los defensores a ultranza del digital es si las últimas cámaras profesionales han conseguido desbancar al formato medio, como si fuese el último resquicio que le queda al analógico en la fotografía profesional. El argumento es que las últimas réflex digitales ya tienen, según dicen, más resolución que un negativo de 6x6. No voy a repetirme en lo dicho, pero por mucho que digan no se puede comparar el formato medio al 35mm o FX, y muchísimo menos al DX. No es lo mismo, las diferencias van mucho más allá de la resolución.
Para abarcar más o menos el mismo ángulo de visión de un 80mm en formato medio hace falta en FX un 50mm, y en DX un 35mm. Ni la profundidad de campo ni la apariencia que da la focal utilizada son comparables. No es lo mismo sacar una foto con un 80mm que con un 50. Sólo mirando a través del visor ya te das cuenta. No quiero decir que el formato medio sea siempre mejor pero decir que una réflex digital, por tener más resolución, puede sustituir a una cámara de formato medio es simplemente una gilipollez. Y si se compara con el gran formato… entonces apaga y vámonos.
Más puntos de vista
Más allá de la resolución o la nitidez, otra cosa que he encontrado en la película es la naturalidad del color, y eso no se puede explicar con tablas o gráficos. No me refiero a que el color sea el más parecido a la realidad medido con una carta de colores, si no a la sensación menos artificial que generalmente tiene una fotografía analógica. Es verdad que es muy tentador darle más color a una foto… o directamente pasarte tres pueblos con aberraciones como el HDR, pero aun intentando no retocar demasiado una foto digital, en la película encuentro un puntito más natural.

También me parece más natural la forma que tiene la película de guardar las altas luces, más parecida a lo que vemos. En el rango dinámico tampoco se ponen de acuerdo. Una vez más se saca la vara de medir y se hacen estudios complicadísimos para encontrar un ganador. Seguro que en un futuro la fotografía digital alcanzará a la analógica en este sentido, pero hoy en día lo que más me sorprende del negativo es la capacidad de recuperar las luces altas. Especialmente en dos fotografías que están en la galería. La primera es la del camión. Me encanta como guarda el color del cielo que se puede ver por los ventanucos de la pared. Esta otra, hecha en pleno mes de agosto al mediodía, midiendo en la sombra es capaz de mantener toda la textura del suelo que está al sol.
Variedad de elección
A partir de aquí, en el que la película aguanta perfectamente el tipo ante el digital, podemos empezar a considerar si la calidad de la cámara, la nitidez de la lente, los megapixeles, etc pueden hacer por si solos buena a una foto. La fotografía es un medio de expresión artística y la técnica sólo nos ayuda a expresarnos. Parece lógico que cuantas más opciones tengamos para darle esos matices a nuestra foto mejor. No siempre se tiene la oportunidad de escoger y si nos vamos cerrando puertas aun menos. Esto se puede aplicar tanto a los detractores de la fotografía analógica como de la digital (que la mayoría de las veces son peores).
Una de las cosas más bonitas de la fotografía es la de probar nuevas formas de hacer una foto, nuevas técnicas, nuevos enfoques. Hay cantidad de técnicas diferentes para fotografiar, desde una caja de cartón hasta la cámara digital más moderna y cada una tiene su carácter y sus imperfecciones. Cada una aporta una cosa diferente y no sólo en el resultado, si no en la forma de fotografiar. En eso también se diferencia la fotografía analógica de la digital… pero eso ya lo dejamos para la segunda parte.
Comments ( 2 )
25/02/2012 - 01:15:26
Que puedo decir, que tu Nacho no te imagines. Estoy totalmente de acuerdo contigo en todo. Tu que me conoces sabes perfectamente mi pasión por el medio y gran formato. Tienes mucha razón, todo va más allá de los pixeles, empieza a tener sentido cuando hablamos de cariño por lo mecánico, fascinación por esa textura ya casi olvidada y por esos colores ya acostumbrados a nuestros ojos pero desconocidos por esos sensores que los ignoran y esconden con su arma secreta "la saturación". Un día me llamaron friki, otros dijeron que me gustaba llamar la atención. En fin, yo sigo pensando que tal vez me guste más que a ellos la fotografía.
Un saludo.
25/02/2012 - 14:10:48
Gracias por el comentario. Ya me imaginaba que ibas a ser tu quien estrenase los comentarios :). El cariño por lo mecánico y otras cosas, las he dejado para la segunda parte, en la que también quería mencionar en la conclusión que tengo que agradecerte el haberme metido el gusanillo por el analógico otra vez. La semana que vienen más.


